Hace más de una década que un nuevo modelo de inversión nació con el objetivo de generar retornos de impacto social y medioambiental al mismo tiempo que ofreciese rendimientos financieros.  

Este tipo de inversión, enmarcada dentro de las inversiones socialmente responsables (ISR), es conocida como: Impact Investment (Inversión de Impacto, en castellano).  

Su boom surgió con la creación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU y la propuesta de la taxonomía Plan de Acción sobre Finanzas Sostenibles de la Unión Europea y, hasta ahora, su presencia en la gestión de activos a nivel universal no ha parado de crecer.  

Desde entonces, un amplio abanico de productos e infraestructuras que recogen su medición han ido surgiendo en los últimos años para satisfacer la creciente demanda de aquellos inversores que desean algo más que solo beneficios económicos. 

En este tipo de estrategia, prima tanto la rentabilidad en sus inversiones como que sus decisiones financieras tengan un efecto positivo en la sociedad. Un “propósito” muy distinto a la inversión tradicional, basada en la búsqueda del retorno financiero exclusivamente sin tener en cuenta su impacto.  

GIIN, la organización sin ánimo de lucro que apoyan este tipo de inversión ISR 

La organización sin ánimo de lucro Global Impact Investing Network (GIIN) no solo está dedicada a aumentar la escala y la eficacia de la inversión de impacto a nivel global, sino que además está centrada en reducir aquellas barreras que dificulten a este tipo de inversión socialmente responsable (ISR) y, de este modo, permita más capital con el fin de financiar soluciones vinculadas a esta materia.  

Igualmente, está asociación está considerada por muchos como una fuente fiable de información al respecto y, cada año, es responsable de realizar un informe propio que proporciona la descripción general más completa del mercado de la inversión de impacto: el Annual Impact Investor Survey 

En su décima edición analizan la actividad de inversión de los principales inversores de Impact Investment de todo el mundo durante el año 2019 (en concreto recopiló los datos de 294 encuestados en esta última encuesta anual), además de los objetivos de estos para el 2020, entre otras cuestiones (evolución del mercado, desafíos, etc.). 

En el informe, la información concluye que la industria de «la inversión de impacto continúa diversificándose», y que «ha crecido en profundidad y sofisticación con el tiempo». 

Respecto a este último punto, el informe expone que la mayoría de los inversores de impacto; 199 personas de los encuestados, consideran que este tipo de industria «está creciendo de manera constante», 60 creen que está «a punto de despegar», 25 entienden que aún está por «madurar (in its infancy, 5 deduce que «está establecida» y solo 1 encuestado opina que esta modalidad «está saturada» 

Por último, un total de 282 encuestados creen que las prácticas de medición y gestión del impacto han «madurado», aunque un total de 242 consideran que la oportunidad de perfeccionar estos factores aún está en proceso, además de contar con una perspectiva positiva de la industria a futuro a pesar de los desafíos.   

Distintos enfoques para abordar en esta estrategia  

A la hora de invertir en este tipo de vehículos financieros, el inversor puede elegir qué clase o clases de activos desea invertir, escogiendo qué problemáticas urgentes desea abordar resumidos generalmente en: el cambio climático, la desigualdad o la educación.  

En lo relativo a los tipos de inversiones de impacto, fundamentalmente, se centran en problemas medioambientales y sociales.  

En concreto, los sectores básicos que ocupan las necesidades primarias de la población en los que se enfoca son la agricultura, la industria energética o el sector sanitario y, tras ellos, el sector inmobiliario, las finanzas y la educación.  

En lo que respecta a las cuestiones medioambientales están:  

  • Inversiones con Impacto Medioambiental. En los últimos años, a medida que se incrementa la preocupación por el calentamiento global y el cambio climático, las inversiones dirigidas a este asunto se centran en reducir las emisiones de efecto invernadero o en invertir en fuentes de energía sostenibles y limpias. 

En el ámbito social se reparten entre: 

  • Inversiones con Impacto de Género (IIG). Modalidad de inversión que incorpora intencionadamente el propósito de impactar de forma positiva en la vida de mujeres o niñas, esto es, el capital invertido se emplea en el avance de la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres.  
  • Inversiones con Impacto de equidad racial y justicia social. Centradas en promover objetivos a favor de la igualdad y la no discriminación de la diversidad multicultural, que integra elementos de raza, etnia y cultura, inclusive el género.  

Por otro lado, al igual que la industria financiera comercial, los tipos de financiación que existen en relación a las inversiones de impacto recaen en instrumentos como la participación en el capital, herramientas como deudas y préstamos, también la combinación de deuda y préstamos (mezzanine), el capital híbrido (venture philantrophy), los bonos de impacto social centrados en el área de la administración pública (BSI), los préstamos dirigidos a personas que tienen dificultades de acceso al sistema financiero y bancario (bonos microcréditos) y, una de las inversiones más populares en Europa, los famosos bonos verdes.  

Queda atento a la segunda parte de este artículo próximamente